Y se hizo la luz…
En el crepúsculo de los días de enero, cuando el sol se oculta rápidamente tras el horizonte, una escena casi mágica cobra vida en Saint-Barnabé-Sud. Las luces tenues del invernadero de tres capillas de la familia Gadbois permanecen encendidas, prolongando las horas de luz para nutrir las plantas de fresa durante todo el año, incluso en las largas noches de los meses en que el sol apenas se deja ver.
El camino hacia la innovación
Después de años de una planificación meticulosa, la familia Gadbois hizo realidad su proyecto de cultivar fresas en invernadero durante el invierno. Jonathan Gadbois, licenciado en agroeconomía; su hermana Véronique, especialista en horticultura; y su hermana menor, Mélanie, experta en administración de empresas, unieron sus conocimientos para convertir esta visión en una realidad.
El proyecto, desarrollado a lo largo de cuatro años, finalmente comenzó en junio de 2023 gracias al apoyo financiero de MAPAQ y MERN. A partir de ese momento inició la cuenta regresiva con un objetivo claro: obtener la primera cosecha a mediados de noviembre.
Mediante un control preciso de la temperatura y de la iluminación, el cultivo en invernadero reduce la dependencia de las condiciones climáticas y permite aprovechar al máximo el potencial de cada cosecha.
Para la familia Gadbois, esta nueva etapa representa mucho más que un proyecto agrícola. Es una historia de perseverancia, innovación y un firme compromiso con una producción más sostenible.
Los desafíos
El principal desafío fue la rentabilidad. Elegir el equipo adecuado, adoptar las técnicas más eficientes y contar con el asesoramiento de expertos reconocidos en el sector fueron decisiones fundamentales. Cada elección técnica y cada inversión debían analizarse cuidadosamente, ya que tendrían un impacto directo en la viabilidad económica del proyecto.
Una vez establecidas las bases del sistema de producción, garantizar la comercialización directa se volvió esencial para preservar la autonomía comercial y mantener la rentabilidad del negocio.
Además, el productor debe equilibrar este nuevo proyecto con las exigencias de su producción habitual. Cumplir con los tiempos de producción y mantener altos estándares de calidad requiere una gestión rigurosa y una atención constante. A pesar de los desafíos, cada cosecha exitosa representa una victoria sobre las dificultades y una muestra de perseverancia, fortaleza y resiliencia.
HORT AMERICAS CANADA
Para Ferme Gadbois, trabajar de la mano con Hort Americas Canada fue mucho más que una simple relación comercial: se convirtió en una alianza basada en la confianza, la experiencia y la calidad.
Jordan Goulet, gerente general de Hort Americas Canada, se ganó la confianza de la familia Gadbois gracias a su amplio conocimiento y profesionalismo en el sector de la horticultura protegida. Entre sus recomendaciones destacó el uso del espectro PKF, respaldado por estudios científicos que demuestran su eficacia en el cultivo de fresa. Además, el intercambio de documentación técnica y las conversaciones especializadas permitieron definir con precisión las necesidades del invernadero.
El sistema de iluminación Arize L2000 fue seleccionado por su confiabilidad y alto rendimiento. Con una intensidad lumínica de 250 micromoles por metro cuadrado por segundo (μmol/m²/s), estas luminarias ofrecen una solución eficiente y de bajo consumo energético. Su elevada potencia permite reducir el número de equipos necesarios, lo que también se traduce en un ahorro en los costos de instalación.
Como respaldo a esta iniciativa innovadora, Ferme Gadbois recibió un subsidio de 36,000 dólares por parte de Hydro-Québec, equivalente a poco más del 40 % del costo total del sistema. Este apoyo financiero, otorgado a través del programa Efficient Agricultural Products Program, en su componente de iluminación LED, refleja el compromiso de las autoridades con el desarrollo sostenible y la innovación en el sector agrícola.
Desde el acompañamiento técnico permanente hasta la estrecha colaboración con el electricista durante la instalación, cada etapa del proyecto estuvo marcada por una atención minuciosa a las necesidades de la familia Gadbois. Finalmente, la certificación de la calidad de los equipos por parte del ingeniero responsable de la granja brindó la confianza necesaria para consolidar esta exitosa y prometedora alianza.
Una colaboración que dio frutos
En la agricultura moderna, el éxito no se mide por las promesas, sino por los resultados obtenidos en el campo. Para Ferme Gadbois, la colaboración con Hort Americas Canada se convirtió en una verdadera historia de éxito, desde el primer encuentro hasta la materialización de este ambicioso proyecto.
Gracias a esta alianza estratégica, la familia Gadbois contó con el acompañamiento técnico y el respaldo necesarios para tomar decisiones clave que hicieron posible la producción de fresas durante todo el año. Esta experiencia demuestra que la combinación de innovación, asesoría especializada y trabajo colaborativo puede transformar un desafío en una oportunidad de crecimiento.
En noviembre de 2023 se cosecharon los primeros frutos de esta colaboración, y los resultados superaron todas las expectativas. Con una producción de 10 kg de fresa variedad Albion por metro cuadrado, el invernadero de Ferme Gadbois demostró que podía competir con las mejores explotaciones agrícolas del sector.
Estas fresas, de excelente apariencia, jugosas y con un sabor excepcional, representan solo el comienzo de una prometedora etapa para Ferme Gadbois. Gracias a la alta calidad de la iluminación proporcionada por Hort Americas Canada, cada planta pudo desarrollar todo su potencial de crecimiento, produciendo frutos de calidad sobresaliente.
Sin embargo, más allá de los excelentes resultados obtenidos, la satisfacción total de Ferme Gadbois con su proveedor de iluminación es el mejor testimonio del valor que aportó esta colaboración. Jordan Goulet y su equipo cumplieron con todas las expectativas de la granja, ofreciendo un servicio personalizado y una asesoría técnica de primer nivel durante cada etapa del proyecto.
Una historia con raíces profundas
Desde sus humildes inicios en Saint-Barnabé-Sud, en la década de 1850, Ferme Gadbois representa una tradición agrícola centenaria que ha sido transmitida de generación en generación con una dedicación inquebrantable. Arraigada en el corazón de la comunidad desde su fundación, la granja encarna un legado familiar que ha perdurado durante cinco generaciones y que hoy continúa fortaleciéndose con el entusiasmo de la sexta generación.
La historia de la granja es tan rica como los suelos fértiles que la vieron nacer. En la década de 1940, Wilfrid y Eva, integrantes de la tercera generación de la familia, comenzaron a vender sus fresas en los mercados locales, llevando productos frescos y de alta calidad a la comunidad de Saint-Hyacinthe.
Entre las décadas de 1960 y 1980, Fernand, hijo de Wilfrid, junto con Monique, no solo ampliaron la superficie de cultivo, sino que también abrieron un punto de venta en la propia granja. Esto permitió ofrecer sus productos directamente a los consumidores, mientras colaboraban con comerciantes para distribuir sus cosechas por toda la región.
Desde 1989, Jocelyn y Guylaine han estado al frente de la granja, convirtiendo el cultivo de fresa en su principal actividad productiva. Su compromiso con una agricultura sostenible es evidente y refleja una visión de largo plazo que combina la tradición agrícola con el respeto por el medio ambiente. En Ferme Gadbois, cada parcela se maneja con esmero, cada práctica agronómica se planifica cuidadosamente, la fertilización se realiza de forma precisa y cada gota de agua se aprovecha de manera responsable.
Cada fresa y cada hortaliza cosechada cuentan una historia profundamente arraigada en la tierra y en el corazón de una familia que, generación tras generación, ha cultivado con pasión, dedicación y amor por la agricultura.